apartaba los vasos de la mesa como para que no tubieramos que recogerlos al mismo momento
caminaba mas aparte rumbo a su destino pero de reojo me miraba y yo pensaba....
porque no se me enfrenta como torero en el ruedo y me enviste con sus besos de menta y su mirada de espada que terminarían conmigo en ese mismo instante.
traigo un vestido horrible pero eso no importa...
tampoco mi cabello enredado por todos lados
y los zapatos que mas me molestan
no importa el maquillaje maltrecho y esta voz ronca...
importa todo lo que llevo dentro y que naturalmente como agua se va y se va por el riachuelo cristalino con su piso de piedritas que no astian al meterse en el.
déjame te beso la espalda.