Buscaba eternidad dentro de esa mente fresca, limpia y joven.
Sabia que si lograba adherirme ya nada podría sacarme después y babearía mi nombre desde pequeño;
y de no tenerme a su lado por siempre al menos aseguro en su ultimo suspiro de vida, susurrar mi nombre.
Pálida piel suave como nube, niño tierno tan lleno,
y yo solo pienso en vaciarle.
parece dibujito con sus cabellos negros.
pedacito quiero aprisionarte entre mis brazos y peinar tu mojada cabellera.
lavar tu cuerpo con saliva, arroparte y cuidarte.
así quédate sin hablar.
no te imagino a mi edad
quiero guardarte así por siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario