bien venga cuando viniere la muerte.
su helada mano bendecire si hiere.
he de morir como muere un caballero, humilde sin murmurar.
oh! muerte!!, me e de inclinar cuando tu golpe me venza.
pero dejame besar mientras expiro.
su boca!, su boca que impregnada todavía de saliva de su agonía.
deja que muriendo pueda acariciar esa seda de su cuerpo en que vive aun su olor.
es todo lo que me queda de aquel infinito.
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